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El Espíritu Santo y la vida cristiana

A partir del Bautismo, el Espíritu divino habita en el cristiano como en su templo. Gracias a la fuerza del Espíritu que habita en nosotros, el Padre y el Hijo vienen también a habitar en cada uno de nosotros.

El don del Espíritu Santo es el que:

  • nos eleva y asimila a Dios en nuestro ser y en nuestro obrar;
  • nos permite conocerlo y amarlo;
  • hace que nos abramos a las divinas personas y que se queden en nosotros.

La vida del cristiano es una existencia espiritual, una vida animada y guiada por el Espíritu hacia la santidad o perfección de la caridad. Gracias al Espíritu Santo y guiado por Él, el cristiano tiene la fuerza necesaria para luchar contra todo lo que se opone a la voluntad de Dios.

Dones

Para que el cristiano pueda luchar, el Espíritu Santo le regala sus siete dones, que son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu. Estos dones son:


  1. Don de Ciencia: es el don del Espíritu Santo que nos permite acceder al conocimiento. Es la luz invocada por el cristiano para sostener la fe del bautismo.
  2. Don de consejo: saber decidir con acierto, aconsejar a los otros fácilmente y en el momento necesario conforme a la voluntad de Dios.
  3. Don de Fortaleza: es el don que el Espíritu Santo concede al fiel, ayuda en la perseverancia, es una fuerza sobrenatural.
  4. Don de Inteligencia: es el del Espíritu Santo que nos lleva al camino de la contemplación, camino para acercarse a Dios.
  5. Don de Piedad: el corazón del cristiano no debe ser ni frío ni indiferente. El calor en la fe y el cumplimiento del bien es el don de la piedad, que el Espíritu Santo derrama en las almas.
  6. Don de Sabiduría: es concedido por el Espíritu Santo que nos permite apreciar lo que vemos, lo que presentimos de la obra divina.
  7. Don de Temor: es el don que nos salva del orgullo, sabiendo que lo debemos todo a la misericordia divina.

Por otro lado, los frutos del Espíritu Santo son:

  1. Caridad.
  2. Gozo.
  3. Paz.
  4. Paciencia.
  5. Longanimidad.
  6. Bondad.
  7. Benignidad.
  8. Mansedumbre.
  9. Fe.
  10. Modestia.
  11. Continencia.
  12. Castidad.

Para componer esta reflexión me tomó años lo mismo que hacer de Pan y Vida una realidad. Tal vez vea que son pocas palabras, que sólo empleé tiempo y mucha meditación. Así es, si no es por ésta y por el Espíritu Santo, no hubiera terminado la última letra.

Lo duro no es componer acerca de Maria, sino de no hablar de ella. Hay mucho, y quise y pedí a Dios por esta meditación. Disfrútenla, tiene más de Dios que de mí. Puede que Dios te hable.

Maria.

Para el tiempo de Jesús era una maldición que una mujer quedara sola. Jesús confía Maria a Juan y también Juan a María. Nótese que así lo entendió Juan. Cuando dice: Jesús dijo a la madre y no a su madre. O sea este es un nuevo gesto simbólico de Jesús. Maria es la madre de todos los que siguieron a Jesús. El creyente es un miembro espiritual de una nueva familia y para poder creer normalmente como niños necesitamos de una madre y de un padre, y nuestra madre es Maria y nuestro Padre es el Celestial.

Da lástima ver a cristianos que para fomentar su doctrina tengan que atacar de una forma muy agresiva a Maria. Podemos encontrar gente que piensan que Maria quita el lugar de Cristo. Es al revés, le da el lugar a Cristo. Hagan lo que él les dice (Jn 2,5), nos decía en las Bodas de Caná. Soy la sierva del Señor, hágase tu voluntad, no la mía. Aquella que acepta ante cualquier obstáculo la voluntad de Dios.

En el momento que dejes entrar a Cristo van a encontrar dos cosas importantes. Te va a presentar a su Madre y a su Iglesia. Aceptar a Cristo es aceptar estas dos cosas.

Recuerdo en una ocasión, después de terminada una actividad que hicimos muy grande en un lugar prestado por unas monjitas que se me acerca una de ellas con una sonrisa de lado a lado. Para mis adentros pienso ¿qué se trae ésta?. Viene y me dice: "Alguien está esperando por vos y quiere verte, baja a la planta de abajo". Fui con mis hermanos a donde me indicaron. Llego después de bajar unas gradas, y cuando entro al lugar veo a Jesús y a Maria al lado. Si, ahí estaban. Maria al lado de su Hijo. Ese lugar era casa de Maria, y ella misma me llamó y lo que sentí fue el premio parcial de lo que voy a recibir en el cielo. Cuando hoy recuerdo entiendo la insistencia de la monjita y su sonrisa venia con mensajito celestial.

¿Como es la relación con la Señora? Ella en el lugar del calvario quedo a cargo nuestro. Y cuántos de nosotros, en vez de cuidarla y llevar a nuestro hogar como aquella intercesora la sacamos de nuestro corazón. Deja que entre y verás a ella corriendo para que no te falte el vino de tu alma. Jesús no estaba en un hotel cinco estrellas cuando nos la entregó, estaba muriendo, en la cruz y no porque lo obligaron, sino cuando expresaba su amor hacia nosotros. No me quitan la vida, decía Jesús, yo la entrego, y podemos añadir, también nadie me quita a mi madre, yo se las entrego. Y en ese momento nos entrega hasta lo más intimo, todo lo que tenia que era Maria, su madre para que sea la nuestra.

Lo entregó todo por amor y hasta María formó parte de esa sublime entrega. Es un regalo, no la merecemos, es un regalo divino. No impone su voluntad, de eso está seguro, sino la voluntad de Dios y busca la forma de ayudarte. Trata con ella, la prueba es gratis, y la verás a Ella buscando tu bien.

Que Jesús, nuestro Hermano Mayor y su Santa Madre te bendigan, hermano.

Equipo de Pan y Vida.

Tiempo muy especial que nos enseña:

Fuente: Diosbendice.org, mensajespanyvida.org
Autor: P. Marcelo Rivas.


- A despertar dentro de un mundo que duerme el sueño de los brazos caídos. Donde no se puede cambiar porque nacimos así y, en definitiva, “genio y figura hasta la sepultura” Despertar significa darse cuenta que mi vida, de seguir así, tendrá un final muy triste y alejado de las maravillas que nos ofrece Dios.


- A construir nuevos caminos donde los puentes, de buen material, sean las manos amigas de hombres y mujeres, que sin desigualdades, nos vean como hermanos necesitados. A tal punto, que jamás, por muy pobre que sea, no tenga algo que darle al otro que venga a pedirme o solicitarme una necesidad.


- A guardar silencio frente a una sociedad que grita violencia y tiene sed de venganza. Es un silencio que revela un conjunto de valores que el ruido ha querido sepultar o tapar.


- A recordar que la vida es un éxodo donde todo camino nos llevará a la promesa que Dios siempre cumplirá. “Yo estaré con ustedes hasta el final” Por eso nos podemos llamar hijos de la promesa y de la esperanza.

Si quieres comunicarte con el autor, envía un mensaje a:
diosbendice1@cantv.net


Un joven sentía que no podía más con sus problemas. Cayó entonces de rodillas rezando: "Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada"

El Señor le contestó: "Hijo mío, si no puedes llevar el peso de tu cruz,
guárdala dentro de esa habitación. Después escoge la cruz que tu quieras".

El joven suspiró aliviado: "Gracias Señor". Luego dio muchas vueltas por la habitación observando las cruces, había de todos los tamaños. Finalmente fijó sus ojos en una pequeña cruz apoyada junto a la puerta y susurró: "Señor, quisiera esa cruz". El Señor le contestó: "Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar"

-Desconocemos el autor

Ya decía Sta. Teresa de Ávila: "La cruz abrazada es la menos pesada".
Podríamos también decir: "La cruz rechazada queda multiplicada".

 


La traición de Judas y .... ¡la mía!
Por Tu Gracia y Tu Amor por tu Misericordia.

¿Cuánto me darán si se los entrego? Preguntó Judas al planear traicionar al Maestro. Desde entonces, ha sido objeto de nuestras críticas, ira, juicios y condena.
¿Y en qué soy yo diferente de él? ¿Acaso soy alguien para creerme juez? ¿No soy yo quien te vende por placer? ¿No soy yo acaso quien te vende y cambia no por 30 monedas, sino por 30 minutos de televisión? Vaya trueque torcido e injusto.
¿En qué soy diferente? En el precio que te pongo y nada más. Al olvidarme de Ti y juntarme con quienes no te aman solamente para sentirme aceptado. Te pongo el valor de mi orgullo, de mi reputación, mis deseos y te vendo al mejor postor según convenga. Por eso...¿En qué soy diferente?. Porque igual que Judas he pecado, tocando fondo como nunca antes lo pensé posible.
Y mientras escribo; esa voz susurrante, venenosa y absurda no hace más que castigar mi alma repitiéndome una y otra vez que no soy digno de Ti. Con lágrimas, vergüenza y dolor reconozco la verdad y sé que es cierto. Que no he merecido nunca tu amor por lo que he sido o lo que haya hecho.
¿En qué soy diferente? En nada en cuanto a la historia, pues igual te vendí.
Idólatra he sido. No por una imagen sino por dar tu lugar a mis pasiones, deseos y orgullo.
Pero en algo soy diferente. Pues esta noche comprendo al fin el alcance de tu amor, pues conociendo mis errores quisiste aún darme un futuro, colgando tu cuerpo del madero maldito, y bendecirlo con Sangre preciosa, derramada por el más perfecto amor.
Me recuerdas que todo Santo tuvo su pasado, y de la misma forma todo pecador tiene su futuro si se arrodilla a tus pies, hace un firme propósito de cambio en su vida... reconociéndose redimido NO por méritos propios...sino por Tu GRACIA y Tu AMOR, por Tu DIVINA MISERICORDIA. Gracias Cristo.

Autor: Sagrado.


Cuando tuve que irme de mi Costa Rica, lo hice como tantos de nosotros que, por cosas de la vida, tenemos que dejar nuestra tierra para ir en busca de algo mejor. En mi caso dejé alguien muy especial.

Hablo de especial porque aunque no tiene mi misma sangre, lo quiero y lo amo como si lo fuera.

Un mes antes de venirme a este hermoso país (USA) cae en cama Edwin, el esposo de mi tía Dulcelina. Le dio algo raro que los doctores no pudieron reconocer, pero para los allegados sabíamos que el licor y el cigarrillo lo estaba asesinando, dejando un niño de tan solo 7 años en plena vida.

Esta reflexión quiero enfocarla en nuestros viejos, si ya están lejos de nosotros quiero que los recordemos porque aunque te hagan hecho daño no puedes negar que han dejado una herencia sin fin.

Edwin para mi fue un padre, un amigo, un todo. Son aquellos viejos que te hacen recordar que todavía hay viejos prudentes y que tienen mucho para darnos y enseñarnos.

Tal vez durante tu juventud y puede que ahora viejo no lo recuerdes pero no podemos olvidar todo lo que han y siguen y nos dejaron y aunque se fueron si es tu caso siguen influyendo en ti vida de una manera PRODUCTIVA.

Cuando viajaba a los Hogares de Ancianos a verlos y animarlos, al final salía yo más animado que ellos porque todavía tenían aquella sabiduría invaluable que me hacia reflexionar la vida. Tienen la piel arrugada pero en sus corazones tienen un tesoro que muchos de nosotros no dejamos que nos muestren con su palabras sabias.

Muchos, como en mí caso no lo pude tener a mi viejo Edwin para toda mi vida, pero si tengo la certeza que allá donde esta Papa Dios está pidiendo por mi vida.

Si tu viejos están vivos y te molestan por ser viejos, es muestra que ya están listos para darte sus tesoros, pero no para que los maltraten y se burlen de ellos. Un día no muy cercano vamos a llegar a ser como ellos y no nos gustaría que no tratasen mal.

Si nos han dejado una luz, y si su esfuerzo en nosotros siguen dando frutos, y si una meta nos hace seguir y al recordarlos nos hacen vivir, es muestra que todavía siguen en nosotros.

Si todavía los tienes vivos tratalos como se merecen, ya ellos cumplieron con vivir la vida y esperan que el tren de la vida los lleve a la verdadera felicidad ETERNA. Están tranquilos porque dieron lo mejor de si en nosotros, ahora están listos para darnos sus últimos alientos de vida. Si ya los tienes muertos con sólo recordarlos les das "HOMENAJE" a toda aquella valentía, amor, y dedicación que tuvieron con nosotros y recuerda no se han ido del todo si en ti ser dejaron su tesoro valioso; los buenos consejos de cómo vivir la vida.

"Si nos han dejado una luz y si su esfuerzo en nosotros sigue dando frutos, si una meta nos hacen seguir y al recordarlos nos hacen vivir, es muestra que todavía siguen en nosotros."

Omar Jiménez




El árbol de Navidad es algo más que un adorno, es una forma de vivir con más intensidad la espera del Señor.

Esta Navidad quiero ser tu pino Señor. Un pino sencillo de los que nacen en las sierras, pero con unas ramas verdes y frescas, alimentado por la sabia de tu vida divina.

Como un reflejo tuyo, mi forma será triangular, signo de la Santísima Trinidad y si una rama sobresale demasiado, hazme sensible para cortarla a tiempo antes de que me deforme demasiado.

Empezaré a limpiar mi tronco y mis ramas, de todo musgo o heno que tenga. Y así poco a poco quitaré todo lo que me estorba; mi egoismo, mis envidias, mis incomprensiones, mi orgullo, mi soberbia, que como "plaga" crecen sin que yo me de cuenta.

Como un recuerdo de todas las estrellas que brillaron esa noche bendita en que Tú naciste, me llenaré de foquitos de colores para reflejar a los demás la alegría de Tú venida al mundo.

Escogeré unas esferas doradas, las más brillantes para que representen todas mis ALABANZAS, por el sol que sale cada día, por las estrellas, por los atardeceres tan hermosos, y por todas las maravillas del mundo que Tú creeaste para nosotros, por ser nuestro Ser Supremo.

Continuare con muchas esferas rojas, que representan mis PETICIONES. Te pido que hagas de mi un instrumento de Tú AMOR. Te pido por mi familia, mis amigos, mi comunidad, mi parroquia. Por mi Patria para que sea un país donde Tú siempre reines. Que jamás el desaliento, entre en mi corazón. Te pido Tú Santo Espíritu y con el, la verdadera SABIDURIA QUE VIENE DE TI. Dame Señor lo que Tú sabes me conviene y yo no se pedir. Dame mucha paciencia y humildad. Dame prudencia para nunca herir a nadie y dame caridad para tener un corazón grande que sepa amar.

Pondré tambien unas esferas azules, para pedirte con ellas PERDON porque yo no siempre he sido fiel, porque no he sabido dar ni perdonar, porque viendo "la luz" he preferido "la oscuridad", porque conociendo el bien he optado por "el mal".

Por último me llenaré de esferas plateadas, muy grandes que serán para darte GRACIAS, por todo lo que he recibido de Tí. GRACIAS porque me has otorgado salud, bienestar, alegría y satisfacciones. GRACIAS también por la enfermedad, las penas y los sufrimientos, aunque me cuesta trabajo decírtelo y aceptar tu voluntad. Tú sabes lo que hiciste. GRACIAS Señor por todo aquello que me acercó íntimamente más a Tí. Es tanto lo que tengo que agradecerte.

Y en la punta, con una luz muy intensa, pondré una estrella enorme, que me ilumine siempre, esa será mi Fe. Una Fe madura e inquebrantable, siempre en aumento, que se alimentará de tu Sagrada Eucaristía y de tu palabra. Por eso esa luz brillará para todo aquel que se acerque a mí, porque Tú brillas en mí.

Yo quiero ser esta y todas las próximas Navidades, tu pino Señor. Lléname de alegría para participar a todos mis hermanos el gozo de poseerte Señor.

¡FELIZ NAVIDAD CON JESUS, MARIA Y JOSE!


Cuando te levantas y te sientes vacío, Dios está mas cerca de lo que crees...
Cuando tu vida pasa y crees que nadie se acuerda de tí, Dios está mas cerca de lo que crees...
Cuando te acuestes sin ninguna razón aparente para desear vivir, Dios está mas cerca de lo que crees...
Cuando ves una bella frase o una oración y crees que es para otros, Dios está mas cerca de lo que crees...
Pues cuando mas te alejas de Dios, El aumenta su presencia en tu vida para que a pesar de tus problemas, dificultades, faltas o errores, sientas un llamado en tu corazón como un faro en medio de la tormenta, el cual te recuerda que Dios está mas cerca de lo que crees...

Dios no es un sentimiento, es una convicción y aunque no lo sientas, aunque ya no puedas, aunque no veas mas que tormenta sigue adelante. Y puedes estar seguro de que siempre estará contigo


Una vez, a un reloj, colgado de una pared, se le ocurrió pensar en los segundos que tenía que recorrer para hacer un minuto; en las semanas para un mes y en los meses para un año.

-¡Pobre de mí! -exclamó-, un total de más de treinta millones de segundos para hacer un año-.

Aquello le parecía una montaña demasiado elevada para escalarla.

Pero entonces escuchó la voz del péndulo que le dijo con acento firme y decidido: -Tic, tac, tic, tac. Tu estás muy equivocado. Jamás llegaremos a ninguna parte, a menos que demos un paso ahora y otro después.

- El reloj entró en razón y continuó, despreocupado, marcando los segundos, los minutos y las horas y así acumulando días, semanas, meses y al fin, el año.

Al terminar, en el silencio de la noche volvió a escuchar la voz del péndulo que le dijo: -Paso a paso, con paciencia y perseverancia se puede ascender la más elevada montaña-.

No tenemos, pues, por qué tenerle miedo al mañana.

Mientras perseveremos en la vida , mientras mantengamos nuestra fe en Dios y continuemos así: paso a paso, con la seguridad de que su divina mano lo va arreglando todo para nuestro bien, sigamos adelante, haciéndole frente al porvenir valerosamente.

Vive tu momento, tu día, tomado de la mano de tu creador.

"Jesús quiso ayudarnos a que entendiéramos nuestros sentimientos, tanto terrenales como celestiales... aún hoy lo sigue haciendo, pero nosotros ¿lo logramos?..."

En el Padre Nuestro se pide por el día.

"Basta al día su afán", dice el Señor.

Y la promesa que no se ha agotado en cuatro mil años dice: "Como tus días será tu fortaleza."

¿Por qué te afanas hoy por el mañana?

¿Tu corazón hoy llenas de pesar?

Él conoce tus pruebas, tus cargas... Él las lleva.

Si Dios tiene cuidado de las aves, de ti sin duda ha de cuidar.

Autor desconocido.


Cuenta la Biblia que al salir Jesús de allí con sus discípulos y con bastantes personas, un limosnero ciego se encontraba a la orilla del camino. Se llamaba Bartimeo. Al enterarse de que Jesús de Nazaret iba a pasar, empezó a gritar muy fuerte: Jesús, hijo de David, ten compasión de mi!. Un grupo de personas que iban con Jesús trataban de hacerlo callar, pero gritaba con más fuerza: ¡Jesús, hijo de David ten compasión de mi!
Jesús se detuvo y dijo: Llámenlo. Un grupo de personas que iba con Jesús lo llamaron diciéndole: Vamos, levántate, que te está llamando el maestro. Y él, arrojando el manto, se puso en pie de un salto y se acerco a Jesús. Jesús le pregunto: ¿Qué quieres que haga por ti? El ciego respondió: Maestro, que vea. Entonces Jesús le dijo: Puedes irte, tu fe te ha salvado. Y al instante pudo ver y siguió a Jesús por el camino. (Marcos 10, 46-52)

Reflexión.

Cuenta a Biblia que a Bartimeo le llegó la noticia de que Jesús iba a pasar por donde estaba él. Comenzó a gritar muy fuerte: Jesús, hijo de David, te compasión de mi. Un grupo de gente que iba con Jesús se le acercó y le ordenó que se callara, pero seguía gritando más fuerte. Hasta que Jesús lo escucho y les dijo a los que iban con él, no lo escuchan. Y un grupo de personas que iban con Jesús lo llamaron y le dijeron: Ve, el maestro te llama.
Estos dos grupos están en tu Iglesia y en tu trabajo. Son dos grupos muy diferentes, uno te dice ánimo si se puede, échale ganas, estamos contigo. El otro grupo te dice cállate, no sirvas para nada, no se puede, deja de luchar, Cristo no te necesita. Te desaniman con su ejemplo.

Dice la Biblia que Bartimeo tiro su manto, aquel manto lo usaba para recoger el dinero que las personas le daban. Y dio un salto de fe, como que aquí te voy. Un salto como el de Bartimeo es impredecible que algún día Jesús nos va a pedir en nuestra vida. Jesús le dice: ¿Qué quieres que haga por ti? Cuántos de nosotros tenemos la idea de que al encontrarnos con Jesús después de estar alejados nos va hablar con palabras fuertes y castigadoras. Muchos de nosotros tenemos miedo de que al acercarnos a Él nos va a castigar. Yo me imagino la expresión de Bartimeo al oír las palabras de Jesús, fue algo que seguramente lo sorprendió mucho. Pero bien lo dijo una vez: No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, si no a pecadores. (Marcos 2, 17)

Cuántos de nosotros estamos ciegos como Bartimeo: ciegos de alma y corazón. Te aseguro que Dios a través de mis palabras te este hablando. Hermano grita como Bartimeo: Jesús, Hijo de David, ten compasión de mi. Lánzate en fe, y verás a Jesús que te dice: ¿Qué quieres que haga por ti? Si oyes voces dentro de tu interior que te callan, grita más fuerte, pero no pierdas la oportunidad de que Dios te sane. Dios te va a escuchar y te va a llamar y te va a preguntar: ¿Qué quieres que haga por ti?

Dígale al Señor las palabras de Bartimeo: Señor que se nos habrán nuestros ojos, somos ciegos de nacimiento. Queremos que nos sane Señor. Ya estamos cansados de estar ciegos, queremos ver.

Dice la Biblia que después que quedó sano comenzó a glorificar a Dios, y la gente que presenció la sanción también bendecía a Dios. (Lucas 18, 43)

Al instante pudo ver y siguió a Jesús por el camino.

Omar Jiménez Castro.


En Nueva York se han construido dos rascacielos impresionantemente altos, a treinta metros de distancia uno del otro. Un famoso equilibrista tendió una cuerda en lo más alto de estos edificios gemelos con el fin de pasar caminando sobre ella. Antes dijo a la multitud expectante:

-"Me subiré y cruzaré sobre la cuerda, pero necesito que ustedes crean en mí y tengan confianza en que lo voy a lograr"...

- Claro que sí, respondieron todos al mismo tiempo.
Subió por el elevador y ayudándose de una vara de equilibrio comenzó a atravesar de un edificio a otro sobre la cuerda floja.

Habiendo logrado la hazaña bajó y dijo a la multitud que le aplaudía emocionada.

-" ahora voy a pasar por segunda ocasión, pero sin la ayuda de la vara. Por tanto, más que antes, necesito su confianza y se fe en mí".
El equilibrista subió por el elevador y luego comenzó a cruzar lentamente de un edificio hasta el otro. La gente estaba muda de asombro y aplaudía. Entonces el equilibrista bajó y en medio de las ovaciones por tercera vez dijo:

- "Ahora pasaré por última vez, pero será llevando una carretilla sobre la cuerda... Necesito, más que nunca, que crean en mí y confíen en mí".

La multitud guardaba un tenso silencio. Nadie se atrevía a creer que esto fuera posible...

-Basta que una sola persona confíe en mí y lo haré, afirmó el equilibrista.
Entonces uno de los que estaba atrás gritó:

-Sí, sí, yo creo en ti; tú puedes. Yo confío en ti...
El equilibrista para certificar su confianza, lo retó:

-" Si de veras confías en mí, vente conmigo y súbete a la carretilla..."

...Cuando en verdad le creemos a Jesús nos subimos a su cruz, muriendo a todo aquello que no nos deja vivir. Este tipo de fe nos permite ver lo invisible y esperar contra toda esperanza, ya que todo es posible para el que cree.

Tomado del libro:
ID Y EVANGELIZAD A LOS BAUTIZADOS

De: José H. Prado Flores


Cuando observo el campo sin arar,
cuando los aperos de labranza están olvidados,
cuando la tierra está quebrada y abandonada me pregunto:
¿dónde estarán las manos de Dios?

Cuando observo la injusticia, la corrupción,
el que explota al débil;
cuando veo al prepotente pedante enriquecerse
del ignorante y del pobre, del obrero, del campesino
carente de recursos para defender sus derechos,
me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios?

Cuando contemplo a esa anciana olvidada;
cuando su mirada es nostalgia
y balbucean todavía algunas palabras de amor
por el hijo que la abandonó,
me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios?

Cuando veo al moribundo en su agonía llena de dolor;
cuando observo a su pareja deseando no verle sufrir;
cuando el sufrimiento es intolerable
y su lecho se convierte en un grito de súplica de paz,
me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios?

Cuando miro a ese joven antes fuerte y decidido,
Ahora embrutecido por la droga y el alcohol,
cuando veo titubeante lo que antes era una inteligencia brillante
y ahora harapos sin rumbo ni destino,
me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios?


Cuando a esa chiquilla que debería soñar en fantasías,
la veo arrastrar su existencia
y en su rostro se refleja ya el hastío de vivir,
y buscando sobrevivir se pinta la boca, se ciñe el vestido
y sale a vender su cuerpo,
me pregunto: ¿Dónde estarán las manos de Dios?
Cuando aquel pequeño
a las tres de la madrugada me ofrece su periódico,
su miserable cajita de dulces sin vender,
cuando lo veo dormir en la puerta del zaguán titiritando de frío,
con unos cuantos periódicos que cubren su frágil cuerpecito,
cuando su mirada me reclama una caricia,
cuando lo veo sin esperanzas vagar con la única compañía de un perro callejero,
me pregunto: ¿Dónde estarán las manos de Dios?
Y me enfrento a Él y le pregunto:
¿Dónde están tus manos, Señor?

Para luchar por la justicia, para dar una caricia,
un consuelo al abandonado, rescatar a la juventud de las drogas,
dar amor y ternura a los olvidados.

Después de un largo silencio
escuchó su voz que me reclamó:
"No te das cuenta que tú eres mis manos,
atrévete a usarlas para lo que fueron hechas,
para dar amor y alcanzar estrellas".

Y comprendí que las manos de Dios somos "TÚ y YO",
Los que tenemos la voluntad, el conocimiento
y el coraje de luchar por un mundo más humano y justo,
aquellos cuyos ideales sean tan altos
que no puedan dejar de acudir a la llamada del destino,
aquellos que desafiando el dolor,
la crítica y la blasfemia se retienen a sí mismos para ser las manos de Dios.
Señor, ahora me doy cuenta que mis manos están sin llenar,
que no han dado lo que deberían de dar,
te pido ahora perdón por el amor que me diste
y no he sabido compartir,
las debo usar para amar y conquistar la grandeza de la creación.


El mundo necesita de esas,
manos llenas de ideales y estrellas,
cuya obra magna sea contribuir día a día,
a forjar una nueva civilización
que busque valores superiores,
que compartan generosamente lo que Dios nos ha dado
y puedan llegar al final vacías, porque entregaron todo con amor,
para lo que fueron creadas.
Y Dios seguramente dirá: ¡ESAS SON MIS MANOS!


Conozco tu pobreza, conozco las luchas y preocupaciones de tu alma,
la fragilidad y las enfermedades de tu cuerpo; conozco tu cobardía,
tus desfallecimientos. Pero a pesar de todo te digo: DAME TU
CORAZÓN, ÁMAME TAL COMO ERES.
Si esperas ser perfecto para amar, no me amarás jamás. Aún cuando
caigas a menudo en las mismas faltas que quisieras no cometer
nunca, aún cuando fueras cobarde en la práctica de la virtud, NO ME
NIEGUES TU AMOR.

Ámame tal como eres, a cada instante y en cualquier situación en
que te encuentres: en el fervor o en la aridez espiritual, en la
felicidad y hasta en la misma infelicidad. Ámame, Tal como eres.
QUIERO EL AMOR DE TU CORAZÓN HUMILDE.

Si para amarme esperas ser perfecto no me amases nunca. ¿No podría
Yo hacer que cada grano de arena sea un ser radiante, lleno de
pureza, de nobleza y de amor? ¿No podría Yo, con el menor designo
de mi voluntad, hacer surgir de la nada miles de santos, mil veces
más perfectos y más encendidos en amor que los que he creado? ¿No
soy Yo, el Omnipotente? ¿Y si quisiera dejar para siempre en la
nada a estos seres maravillosos, y preferir, a
ellos, tu amor?

Hijo Mío, DÉJAME QUE TE AME.
Quiero tu corazón, quiero formarte, pero mientras tanto, TE AMO
COMO ERES. Y anhelo que tú hagas lo mismo. Deseo ver, desde el
fondo de tu ser, elevarse y crecer como tu amor.

AMO EN TI HASTA TU MISMA DEBILIDAD.
Amo el amor de tus imperfectos. Quiero que desde tu pobreza, se
eleve continuamente este grito: "Señor, te amo". Es el canto de tu
corazón el que más me agrada. ¿Necesito, acaso, de tu ciencia, de
tus talentos? Es algo más que virtudes lo que busco. Si te las
concediera, tu amor propio, pronto las debilitaría. Por ello no te
inquietes. Acepto de ti lo poco que tienes

Porque te amo. Yo te he creado para el amor. ¡AMA! El amor te
impulsará a hacer lo que tengas que hacer, aún sin que lo pienses.
No pretendas otra cosa sino llenar de amor el momento presente. HOY
ME TIENES A LA PUERTA DE TU CORAZÓN COMO UN MENDIGO. Llamo y
espero. Apresúrate a abrirme. No te excuses de tu pobreza. Si la
conocieras plenamente, morirías de dolor.

LO QUE MÁS HIERE MI CORAZÓN ES VERTE DUDAR, CARECER DE MI
CONFIANZA, Y RECHAZAR MI AMOR.
Quiero que pienses en Mí cada instante del día y de la noche. No
hagas nada, ni la acción más insignificante, sino es por AMOR A MÍ.
Cuando tengas que sufrir, Yo te daré mi gracia. Tú dame tu amor
amor y conocerás un amor tan grande como jamás podrías soñar. Pero
no te olvides: ÁMAME, TAL C0MO ERES. Y no esperes a ser santo para
entregarte al amor. De lo contrario, no amarás jamás".

Jesús.


 

Hoy puedo ser mejor que ayer.
Hoy puedo ser más generoso.
Hoy empezare una nueva vida.
Hoy tomare conciencia de todo cuanto poseo: amor, salud, familia,
educación, paz, trabajo, alegría, tranquilidad.
Hoy empezare a olvidar mis errores pasados.
Hoy no diré: "si hubiera hecho".
Hoy no temeré al futuro.
Hoy no combatiré mi egoísmo.
Hoy no pensare en mis cosas solamente.
Hoy escuchare con atención a los que me rodean,
Hoy concientemente are feliz a alguien.
Hoy planteare mi vida y are todo con alegría.
Hoy no viviré en forma rutinaria.
Hoy pondré entusiasmo y alma en todo lo que haga.
Hoy disfrutare todo lo bueno que me rodea.
Hoy diré a mi familia que les amo y necesito de ellos.
Hoy perdonare mis fallas.
Hoy no criticare a nadie.
Hoy aceptare las cosas y la gente como es.
Hoy empezare a v vivir mejor.
Hoy no me quejare de nada.
Hoy pensare en positivo, viviré en positivo.
Hoy empezare a ser una persona mejor que ayer.


Cuentan que un muy buen hombre vivía en el campo pero tenía problemas físicos, cuando un día se le apareció Jesús y le dijo:

"Necesito que vayas hacia aquella gran roca de la montaña, y te pido que la empujes día y noche durante 1 año".

El hombre quedó perplejo cuando escuchó esas palabras, pero obedeció y se dirigió hacia la enorme roca de varias toneladas que Jesús le mostró.

Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, pero no conseguía moverla ni un milímetro.

A las pocas semanas llegó el diablo y le puso pensamientos en su mente:


"¿Por qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo no seguiría a alguien que me haga trabajar tanto y sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido que sigas empujando esa roca, nunca la vas a mover".

El hombre trataba de pedirle a Jesús que le ayudara para no dudar de su voluntad, y aunque no entendía se mantuvo en pié con su decisión de empujar.

Con los meses, desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba, aquel hombre empujaba la enorme roca sin poder moverla, mientras tanto su cuerpo se fortalecía, sus brazos y piernas se hicieron fuertes por el esfuerzo de todos los días.

Cuando se cumplió el tiempo el hombre elevó una oración a Jesús y le dijo:

"Ya he hecho lo que me pediste, pero he fracasado, no pude mover la piedra ni un centímetro".

Y se sentó a llorar amargamente pensando en su muy evidente fracaso. Jesús apareció en ese momento y le dijo:

"¿Por qué lloras? ¿Acaso no te pedí que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras, en cambio mírate, tu problema físico ha desaparecido. NO has fracasado, yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi plan".

Muchas veces al igual que este hombre, vemos como ilógicas las situaciones, problemas y adversidades de la vida, y empezamos a buscarle lógica, nuestra lógica, a la voluntad de Dios y viene el enemigo y nos dice que no servimos, que somos inútiles o que no podemos seguir.

El día de hoy es un llamado a "empujar" sin importar qué tantos pensamientos de duda ponga el enemigo en nuestras mentes, pongamos todo en las manos de Jesús, y Él por medio de su voluntad nunca nos hará perder el tiempo, mas bien, nos hará ser más fuertes!


Una joven le pidió al sacerdote que fuera a su casa para orar por su padre que estaba muy enfermo.

Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró al enfermo en su cama con la cabeza calzada por un par de almohadas.

Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo.

-Supongo que me estaba esperando? - Le dijo.

-No, ¿quién es usted? - Le dijo el hombre.

-Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando vi la silla vacía al lado de su cama supusieron que usted sabía que yo vendría a visitarlo.

-OH, sí, la silla, dijo el hombre enfermo, ¿le importa cerrar la puerta?

El sacerdote sorprendido la cerró. Él enfermó comenzó a explicar:



Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la Iglesia he escuchado siempre, a la respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae..., pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y me salió por el otro, pues no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración.

Esto ha sido así en mí, hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con un buen amigo me dijo: "José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero que lo hagas: te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente de ti; luego con fe miras a Jesús sentado delante de tí. No es algo alocado. ÉL nos dijo: "Yo estaré siempre con ustedes". Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora.

Así lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija... pues me internaría de inmediato en él manicomio.

El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que estaba haciendo, y que no cesara de hacerlo. Luego hizo una oración con él, le extendió una bendición y se fue a su parroquia.

Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó: ¿Falleció en paz? Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo en su

cama. Me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso.

Cuando regresé de hacer compras, una hora más tarde, ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño a la respecto de su muerte, pues aparentemente antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Qué cree usted que pueda significar esto?

El sacerdote se secó las lágrimas de emoción y le respondió: “Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera”.

La silla no estaba vacía.

"Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados,

y yo os daré descanso".

Mateo 11:28


Madre Teresa de Calcuta.
Premio Novel de la Paz, 1979.

1¿Cuál es el día más bello?.............hoy.
2 ¿Cuál es la cosa más fácil?..........equivocarse.
3 ¿Cuál es obstáculo más grande?.........el miedo.
4 ¿Cuál es el mayor error? ............abandonarse.
5 ¿Cuál es la raíz de todos los males? .........el egoísmo.
6 ¿Cuál es la distracción más bella?.......el trabajo.
7 ¿Cuál es la peor derrota?.........el desaliento.
8 ¿Quiénes son los mejores profesores?..........los niños.
9 ¿Cuál es la primera necesidad?..........comunicarse.
10 ¿Que es lo que hace más feliz?.........ser útil a los demás.
11 ¿Cuál es el misterio más grande?...........la muerte.
12 ¿Cuál es el peor defecto?.........el mal humor.
13 ¿Cuál es la persona más peligrosa?........la mentirosa.
14 ¿Cuál es el sentimiento más ruin?.........el rencor.
15 ¿Cuál es el regalo más bello?.............el perdón.
16 ¿Que es lo más imprescindible?...........el hogar.
17 ¿Cuál es la ruta más rápida?.........el camino recto.
18 ¿Cuál es la sensación más grande?......la paz interior.
19 ¿Cuál es el resguardo más eficaz?.........el optimismo.
20 ¿Cuál es la mayor satisfacción? ........ el deber cumplido.
21 ¿Cuál es la fuerza más potente del mundo?.............la fe.
22 ¿Quiénes son las personas más necesarias?.......los padres.
23 ¿Cuál es la cosa más bella de todas?............el amor.

Voy a pasar por la vida una sola vez: cualquier cosa buena que yo pueda hacer o alguna amabilidad que pueda hacer a algún humano, debe hacerlo ahora, porque no pasar? de nuevo por aquí.


Sí alguien busca tu casa con frió es porque tienes la frazada.
Si alguien busca tu casa con alegría es porque tienes la sonrisa.
Si alguien busca tu casa con lágrimas es porque tienes el pañuelo.
Si alguien busca tu casa con versos es porque tienes la música.
Si alguien busca tu casa con dolor es porque tienes el remedio.
Si alguien busca tu casa con palabras es porque tienes el odio.
Si alguien busca tu casa con hambre es porque tienes alimento.
Si alguien busca tu casa con besos es porque tienes miel.
Si alguien busca tu casa con dudas es porque tienes camino.
Si alguien busca tu casa con orquestas es porque tienes fiesta.
Si alguien busca tu casa con desánimo es porque tienes estimulo.
Si alguien busca tu casa con fantasías es porque realidad.
Si alguien busca tu casa con desesperación es porque complicidad.
Si alguien busca tu casa con entusiasmo es porque tiñes el brillo.
Si alguien busca tu casa con secretos es porque tienes la complicad.
Si alguien busca tu casa con tumultos es porque tienes la meditación.
Si alguien busca tu casa con confianza es porque tienes el azul.
Si ahíjen busca tu casa con miedo es porque tienes amor.

Nadie llega por azar a tu casa.
Por eso jamás cierres tus puertas a quien en ellas golpee levemente.
Jamás des la espalda a la que llegue con ojos límpidos,
de corazón entero, con el alma expuesta.

No des disculpas ni te agarres a mil argumentos racionales.
No inventes motivos para justificar gestos bruscos.
Destraba los portones de tus defensas forjadas.
Destruye las murallas construidas con ladrillos de los empujones.

Todos los que golpean tu puerta merecen pan y vino.
Merecen tu abrazo, tu abrigo.
Todos los que viajan en dirección a tu casa,
y golpean suave la puerta en busca de tu mano,
merecen entrar..............

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