Halloween
¿Cristianismo o paganismo? | ¿Podemos
hablar con los muertos?
Halloween
¿Cristianismo o paganismo?
Autora:
Tere Fernández
No
se puede negar que es divertido disfrazar a los pequeños de
la
casa y salir con ellos a pedir dulces por las calles, muchos de
nosotros tenemos recuerdos gratos de las fiestas de Halloween en
donde compartíamos dulces y echábamos mano de todo lo
que estaba a
nuestro alcance para confeccionarnos el mejor de los disfraces.
Halloween,
¿Lo debe celebrar un cristiano?
Pero
no podemos pasar por alto que las fiestas que celebramos
reflejan quiénes somos e influyen en nuestros valores.
Desgraciadamente muchos cristianos han olvidado el testimonio de los
santos y la importancia de rezar por los muertos y se dejan llevar
por costumbres paganas para festejar con brujas y fantasmas.
"Halloween"
significa (All hallow’s eve), del inglés antiguo,
all
hallows eve, o Víspera Santa, pues se refiere a la noche del
31 de
octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos. La fantasía
anglosajona, sin embargo, le ha robado su sentido religioso para
celebrar en su lugar la noche del terror, de las brujas y los
fantasmas. Halloween marca un triste retorno al antiguo paganismo,
tendencia que se ha propagado también entre los pueblos hispanos.
Raíces
paganas de Halloween
Ya
desde el siglo VI antes de Cristo los celtas del norte de Europa
celebraban el fin del año con la fiesta de Samhein (o La Samon),
fiesta del sol que comenzaba la noche del 31 de octubre. Marcaba el
fin del verano y de las cosechas. El colorido de los campos y el
calor del sol desaparecían ante la llegada de los días
de frío y
oscuridad.
Creían
que aquella noche el dios de la muerte permitía a los muertos
volver a la tierra fomentando un ambiente de muerte y terror. La
separación entre los vivos y los muertos se disolvía
aquella noche y
haciendo posible la comunicación entre unos y otros. Según
la
religión celta, las almas de algunos difuntos estaban atrapadas
dentro de animales feroces y podían ser liberadas ofreciéndole
a los
dioses sacrificios de toda índole, incluso sacrificios humanos.
Sin
duda Samhein no es otro sino el mismo demonio que en todas las épocas
busca implantar la cultura de la muerte.
Aquellos
desafortunados también creían que esa noche los espíritus
malignos, fantasmas y otros monstruos salían libremente para
aterrorizar a los hombres. Para aplacarlos y protegerse se hacían
grandes hogueras. Estas hogueras tuvieron su origen en rituales
sagrados de la fiesta del sol. Otras formas de evitar el acoso de
estos macabros personajes era preparándole alimentos, montando
macabras escenografías y disfrazándose para tratar de
asemejarse a
ellos y así pasar desapercibidos sus miradas amenazantes.
¿Como
sabía aquella gente la apariencia de brujas, fantasmas y
monstruos?. Al no conocer al verdadero Dios vivían aterrorizados
ante
las fuerzas de la naturaleza y las realidades del sufrimiento y la
muerte. De alguna forma buscaban desahogar aquella situación
dándole
expresión en toda clase de fantasías. Todo lo feo, lo
monstruoso y lo
amenazante que se puede imaginar en figuras de animales y seres
humanos constituye la base para darle riendas libres a la imaginación
del terror.
Mezcla
con el cristianismo
Cuando
los pueblos celtas se cristianizaron, no todos renunciaron a
las costumbres paganas. Es decir, la conversión no fue completa.
La
coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta
cristiana
de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente,
hizo que algunos las mezclaran. En vez de recordar los buenos
ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se llenaban de
miedo ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los
difuntos.
Algunos
inmigrantes Irlandeses introdujeron Halloween en los Estados
Unidos donde llegó a ser parte del folklore popular. Se le
añadieron
diversos elementos paganos tomados de los diferentes grupos de
inmigrantes hasta llegar a incluir la creencia en brujas, fantasmas,
duendes, drácula y monstruos de toda especie. Desde USA, Halloween
se
ha propagado por todo el mundo.
Algunas
costumbres de Halloween
Trick
or Treat
Los
niños (y no tan niños) se disfrazan (es una verdadera
competencia
para hacer el disfraz mas horrible y temerario) y van de casa en casa
exigiendo «trick or treat» (truco o regalo). La idea es
que si no se
les da alguna golosina le harán alguna maldad al residente
del lugar
que visitan. Para algunos esto ha sido un gracioso juego de niños.
Ultimamente esta práctica se ha convertido en algo peligroso
tanto
para los residentes (que pueden ser visitados por una ganga
violenta), como para los que visitan (Hay residentes que reaccionan
con violencia y han habido casos de golosinas envenenadas).
La
Calabaza
Según
una antigua leyenda irlandesa un hombre llamado Jack había
sido
muy malo y no podía entrar en el cielo. Tampoco podía
ir al infierno
porque le había jugado demasiados trucos al demonio. Tuvo por
eso que
permanecer en la tierra vagando por los caminos, con una linterna
a
cuesta. Esta linterna primitiva se hace vaciando un vegetal y
poniéndole dentro un carbón encendido. Jack entonces
se conocía
como "Jack of the Lantern" (Jack de la Linterna) o, abreviado,
Jack-o-
’Lantern. Para ahuyentar a Jack-o-’Lantern la
gente supersticio=
sa
ponía una linterna similar en la ventana o frente a la casa.
Cuando
la tradición se popularizó en USA, el vegetal con que
se hace la
linterna comenzó a ser una calabaza la cual es parte de las
tradiciones supersticiosas de Halloween. Para producir un efecto
tenebroso, la luz sale de la calabaza por agujeros en forma del
rostro de una carabela o bruja.
Fiestas
de Disfraces
Una
fiesta de disfraces no es intrínsecamente algo malo. Pero si
hay
que tener cuidado cuando estas se abren a una cultura desenfrenada
como la nuestra. Detrás de un disfraz se pueden hacer muchas
cosas
vergonzosas con impunidad. Con frecuencia se hace pretexto para
esconderse y aprovecharse de la situación. Como hemos visto,
los
disfraces de Halloween tienen origen en el paganismo y por lo general
aluden a miedo y a la muerte. Hoy día con frecuencia los disfraces
se
burlan de las cosas sagradas. Vemos, por ejemplo, disfraces de monjas
embarazadas, sacerdotisas, pervertidos sexuales, etc. Nada de eso
es
gracioso y solo puede ofender a Dios.
Con
el reciente incremento de satanismo y lo oculto la noche de
halloween se ha convertido en la ocasión para celebrar en grande
toda
clase ritos tenebrosos desde brujerías hasta misas negras y
asesinatos. Es lamentable que, con el pretexto de la curiosidad o
de
ser solo por pasar el tiempo, no son pocos los cristianos que juegan
con las artes del maligno.
Jesucristo
es la victoria sobre el mal
La
cultura moderna, jactándose de ser pragmática y científica,
ha
rechazado a Dios por considerarlo un mito ya superado. Al mismo
tiempo, para llenar el vacío del alma, el hombre de hoy retrocede
cada vez mas al absurdo de la superstición y del paganismo.
Ha
cambiado a Dios por el mismo demonio. No es de extrañar entonces
que
vivamos en una cultura de la muerte en la que millones de niños
son
abortados cada año y muchos mas mueren de hambre y abandono.
Es
más fácil dejarse llevar por la corriente de la cultura
y regresar
al miedo, a la muerte y a un "mas allá" sin Dios
porque, sin la fe,
el hombre se arrastra hacia la necesidad de protegerse de fuerzas
que
no puede dominar. Busca de alguna manera con sus ritos exorcizar las
fuerzas superiores.
Como
católicos, profesamos que solo Jesucristo nos libera de la
muerte. Solo Él es la luz que brilla en la oscuridad de los
largos
inviernos espirituales del hombre. Solo Él nos protege de la
monstruosidad de Satanás y los demonios. Solo Él le
da sentido al
sufrimiento con su Cruz. Solo Él es vencedor sobre el horror
y la
muerte. Solo Dios basta para quién ha recibido la gracia y
vive como
discípulo de Cristo. Ante Cristo la cultura de la muerte cede
el paso
al amor y la vida.
Alternativas
a Halloween
Los
cristianos debemos no solo desenmascarar el mal sino ser además
luz en las tinieblas. Debemos abogar por el retorno a la verdadera
celebración de la Fiesta de Todos los Santos y la riqueza del
festejo
del Día de muertos . Se pueden hacer muchas celebraciones en
torno al
recuerdo de los santos.
Un ejemplo puede ser nuestro Proyecto: Fiesta de Todos los Santos
Los
niños se pueden disfrazar de un santo favorito y aprenderse
su
vida, especialmente sus virtudes, con el fin de imitarlas. Los
mayores pueden leer acerca de los santos, tener una fiesta en honor
a
un santo favorito de la comunidad o de la familia.
En
algunas comunidades que aun se mantienen cristianas se puede
renovar la costumbre de pueblos españoles de ir de puerta en
puerta
cantando, tocando instrumentos musicales y pidiendo dinero para
las «ánimas del Purgatorio».
Aquellos
que hagan el esfuerzo por vivir su fe lograrán en la Fiesta
de Todos los Santos recordar que todos somos llamados a la santidad.
Podrán conocer la vidas maravillosas de los santos que les
ayudarán a
vivir el Evangelio. Encontrarán además grandes amigos
que
intercederán desde el cielo por su salvación.
Referencia
Padre Jordi Rivero
Consulta
también Halloween, Origen, Mitos y Realidades de los
Misioneros de la Palabra
Halloween
¿Cristianismo o paganismo? | ¿Podemos
hablar con los muertos? | Arriba
¿Podemos
hablar con los muertos?
Autor:
P. Clemente González
Cada día aumentan los grupos que pretenden comunicarse con
el más
allá y hablar con los muertos. El espiritismo reviste nuevas
caras,
no porque de fondo haya variado mucho de lo que era en otras épocas,
sino por haber adoptado formas nuevas y peligrosas:
1.
Se practica a modo de juego, con ouijas, películas y documentales,
así como manuales de brujería y espiritismo que pueden
ser adquiridos
fácilmente, incluso por niños y adolescentes, casi en
cualquier
tienda de juguetes, de artículos para regalo o centros de video-
renta.
2.
Los adelantos en la tecnología ponen al alcance medios para
iniciarse en el "conocimiento" de fenómenos místicos
y para
reproducir de manera sencilla, condiciones que pueden parecer
sobrenaturales, como son grabadoras, trucos, magias y el poderoso
medio, al alcance de muchos, que son los programas de computadora
e
internet.
Cuando
nació el espiritismo moderno, a mediados del siglo XIX, se
sentían los golpes en las paredes. Luego se pasó a los
golpes en las
mesas. A partir de los años cincuenta, empiezan las grabaciones
de
voces en cintas magnetofónicas. Ahora tenemos los ordenadores.
A
medida que cambia la tecnología, cambia el espiritismo. ¿No
es
justamente esto una demostración de que es una iniciativa del
hombre?
Debemos
distinguir entre los distintos tipos de causas de un
fenómeno: cuando procede de Dios, pertenece al grupo de las
causas
sobrenaturales (todo aquello que de alguna manera trasciende o rebasa
lo puramente natural); si procede del demonio o los ángeles,
pretenece al grupo de lo preternatural (aquello que excede y
trasciende las fuerzas de alguna naturaleza creada, pero no rebasa
la
fuerza de la naturaleza creada); y si procede de la imaginación
o de
alguno de los agentes que constituye el mundo físico exterior
de la
persona, pertenece entonces al grupo de lo natural (todo lo que le
conviene a cualquier ser de acuerdo a su naturaleza). Así,
lo que es
preternatural para el hombre, es natural para ángeles y demonios.
Médiums
y científicos principalmente utilizan, con cierta
metodología, tres medios para este tipo de comunicaciones:
el
poltergeist, el espiritismo y las psicofonías.
Poltergeist
o psicokinesis espontánea recurrente: Son los
llamados "espíritus ruidosos", que se manifiestan
con ruidos
misteriosos, olores desagradables, muebles que se desplazan solos,
fríos súbitos, voces inexplicables, objetos que aparecen
y
desaparecen y levitación incontrolada de personas y objetos.
Espiritismo:
Se invoca a los espíritus por medio de sesiones, la
ouija, el agua, objetos personales y fotografías del difunto,
con el
fin de establecer algún tipo de comunicación. Las manifestaciones
son
parecidas a las de la actividad poltergeist, incluyendo apariciones
de espectros, voces, mensajes escritos, golpes y llamadas
misteriosas.
Psicofonías:
Es la grabación de las supuestas voces de los muertos.
Estas grabaciones se llevan a cabo en iglesias, casas antiguas y
lugares donde ha ocurrido alguna muerte trágica.
Sobre
estos temas, el Catecismo de la Iglesia Católica en su número
2116, exponiendo la doctrina católica sobre el primer mandamiento,
señala que: "Todas las formas de adivinación deben
rechazarse: el
recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los
muertos, y
otras prácticas que equivocadamente se supone "desvelan"
el porvenir
(cf. Dt 18,10;Jr 29,8). La consulta de horóscopos, la astrología,
la
quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los
fenómenos de visión, el recurso a mediums encierran
una voluntad de
poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la
vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos.
Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados
de temor
amoroso, que debemos solamente a Dios."
Por
otro lado, normalmente quien quiere hablar con un difunto acaba
por escucharse a sí mismo y lo que asombra de estos mensajes
es a
veces el hecho de que, por lo general, el difunto diga cosas que sólo
conocíamos nosotros en lugar de descubrir por medio de él
verdades
nuevas. Aquí nos damos cuenta de que son experiencias removidas
que
afloran desde el subconsciente.
Se
han postulado muchas teorías para explicar estos fenómenos
y
parece ser que, entre los que perciben estas manifestaciones, se
encuentran personas con historia clínica previa de trauma y
stress,
neurosis, histeria, copropraxia (deleitarse en el uso del lenguaje
obsceno e inapropiado), y ecolalia (repetición de palabras
carente de
sentido); los desajustes sexuales también son notorios, encontrando
altos índices de personas homosexuales y niñas en el
paso de la niñez
a la adolescencia.
En
la mayoría de los casos, las investigaciones llevan a resultados
de tipo dudoso, ya que nada es totalmente comprobable, y los efectos
que han podido ser medidos y registrados, como es el caso de las
psicofonías, pueden deberse a causas naturales, -donde la imaginación
se centra en un intenso deseo y lo proyecta mediante la voluntad-
y
preternaturales.
Para
salir al paso de los abusos y aclarar dudas, los obispos de la
región de Emilia-Romagna han publicado una nota pastoral con
el
título «La Iglesia y el más allá».
El documento fue presentado a los
medios de comunicación por el cardenal Giacomo Biffi, el coordinador
de la edición, monseñor Adriano Caprioli, y el secretario
de la
Conferencia Episcopal Regional, monseñor Claudio Stagni.
"Es
la primera vez que, en un documento de la Iglesia, se definen las
formas de evocación de los difuntos como fenómenos relacionados
con
el subconsciente. Es un hecho importante. Sobre todo porque estas
formas hoy están teniendo éxito entre los padres que
han perdido a un
hijo en
circunstancias dramáticas. Poco a poco, se han formado una
serie de
grupos que usan la comunicación con el más allá
como un atajo para
responder al dolor". (Armando Pavese)
Los
obispos no demonizan el progreso tecnológico pero ante estas
circunstancias, bien vale la pena preguntarse si el demonio, como
espíritu puro que es y teniendo gobierno sobre las cosas materiales,
no tendrá intervención en ellas actuando indirectamente,
por
permisión de Dios, sobre la voluntad humana, impresionando
la
imaginación y los sentidos y encontrando terreno fértil
en aquellas
personas interesadas en los fenómenos paranormales.
Armando
Pavese, experto del GRIS (Grupo de Investigación sobre
Sectas) y miembro de la Sociedad Italiana de Psicología de
la
Religión, desde hace quince años se dedica al estudio
del espiritismo
y afirma que una persona "que participa en reuniones espiritistas
o
escucha voces registradas, se carga psicológicamente. Obtiene
un
beneficio incluso físico. Pero ¿luego? Pasa un poco
de tiempo y todo
se desvanece. Tiene necesidad de volver continuamente al médium.
Se
convierte en una psicodependencia, una forma de droga que debe ser
alimentada continuamente. La oración y el amor hacia los difuntos,
en
cambio, salen de nosotros mismos. No necesitan mediums. Claro, no
son
la respuesta fácil, a golpe de tambor. Pero la fe en la Resurrección
se basa en Cristo, no en ciertas pruebas".
También
la fe cristiana habla de una comunicación entre vivos y
muertos, aunque no se trata de una comunicación directa, sino
por
mediación de Jesucristo, puesto que: "La oración
es cristiana en
tanto en cuanto es comunión con Cristo y se extiende por la
Iglesia
que es su Cuerpo." (Catecismo de la Iglesia Católica,
2565) Por
tanto, esta comunicación con los difuntos, por virtud de la
comunión
con los santos y de todo el cuerpo místico de Cristo, se puede
vivir
de modo auténtico "a través de la oración
y la meditación -responde
Armando Pavese-. Es el único camino para ir más allá
de la psique y
llegar a la esfera del espíritu. El recuerdo de las experiencias
hermosas y dolorosas vividas hace emerger dentro de nosotros en la
oración la comunión que sólo el amor puede crear".
Halloween
¿Cristianismo o paganismo? | ¿Podemos
hablar con los muertos? | Arriba