El mejor refrigerio.
Autor: Sergio Torres. Fuente: www.mensajespanyvida.org
Hoy día las dietas son algo muy de moda, la gran mayoría de la gente se preocupa, algunas demasiado, de su aspecto físico, cómo decimos en México, de la llantita o el músculo en reposo que no es otra cosa que ese exceso de tejido adiposo que se concentra en donde menos deseamos de nuestro cuerpo, algunos toman pastillitas o se untan cremas o se embarran otros productos raros, se toman “la bebida de las estrellas” que te va a hacer ver “casi” como quienes te la ofrecen en las repetitivas transmisiones de ventas en la t.v. también se puede optar por disciplinas físicas como yoga, reiki o por medicina alternativa como la homeopatía y la acupuntura y ya los más extremos se “engrapan el estomago”; reza un dicho popular “de golosos y tragones están llenos los panteones”. Seas, muy llenito o hecho una hilacha te esfuerzas por verte bien y cuando consigues la meta de la figura ideal aun no estas satisfecho, incluso si no tienes problemas con tu imagen, aun así necesitas algo que complemente tu vida. Pero, ¿Qué hacer ante estas situaciones, ante esta problemática tan actual?, ¿En dónde encontrar respuestas y soluciones para tantos y tantos que caen en estas circunstancias? ¿Cómo satisfacer la necesidad oculta o disfrazada en los ejemplos anteriores?
¿Qué hacer? ¿A quién recurrir? ¿Estaré en circunstancias similares y aun no me entero?, la mayoría de nosotros hemos pasado por esas experiencias y no nos hemos dado cuenta, muchos no lo percibimos porque no salta a la vista, porque nadie nos lo dice, porque no nos hemos puesto a pensar que nosotros somos por fuera como somos por dentro, con esto quiero que reflexionemos un momento en nuestra espiritualidad o, a caso nunca te haz fijado en aquellas personas que de repente te encuentras en la misa dominical, en los lugares de trabajo social, o “curitas” y “monjitas” que hasta parecen foquitos prendidos de la paz y alegría que irradian, todos ellos son personas saludables, pero no solo físicamente son nutridas en el espíritu, tienen una dieta bien balanceada llena de oración y compromiso y su alimento principal lo encuentran en la Eucaristía, los hay muy disciplinados que la toman a diario, de igual manera los que cada domingo llegamos por la “dotación” semanal y así podemos encontrar a un gran numero de gente “saludable” que llega al encuentro del “Pan de vida”.
Y en verdad te puedo garantizar que la Eucaristía resulta ser la mejor dieta para el alma y también para el cuerpo, para llegar a ella debemos de cumplir con ciertos pasos, igual que en un régimen para bajar, subir o mantener la linea, te voy a dar la receta; primero revisa bien como te ves y como te sientes, echo esto aclárate que quieres mejorar en ti, después proponte metas a seguir en los días venideros, en una dieta cambias almidones por fibras, bueno en tu trabajo espiritual cambia mal humor por buen humor, incluye unas cucharadas de actos nobles, otro tanto de servicio al prójimo, nunca olvides un por favor y un gracias antes y después de todo encuentro con tus semejantes que interactúan contigo, complementa tu día con una buena dotación de oraciones, cumplido lo anterior puedes avanzar al siguiente nivel, después de una buena revisada de peso en la bascula de la conciencia toma una tableta del sacramento de la reconciliación como complemento nutritivo para que finalmente llegues al premio de tu dieta, pues como ya cumpliste con las otras etapas podrás tomar tu “comunión”, tu Pan de vida.
Como veras todo lo anterior te lleva a una mejor calidad de vida que te va a permitir no solo sentirte feliz sino hacer felices a quienes te rodeamos, por ello que la Eucaristía es el más grandioso regalo de amor que nos da Dios, pues para tenerlo el se entrego totalmente y para que tu lo recibas solo tienes que seguir sus pasos, no en el martirio sino en la gracia de compartirte con tus semejantes. Sin lugar a dudas hermano mío, la Eucaristía es “el mejor refrigerio”
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