La Santísima Trinidad.
El dogma trinitario es fundamento de la fe cristiana, es dogma central, de manera que según san Atanasio en su carta a Serapión dice que quien deje de lado esta verdad no merece el nombre de cristiano. Para nuestro estudio también es central el dogma de la Santísima Trinidad porque sólo a partir de la comunión intratrinitaria es que podemos comprender el verdadero sentido de la comunión humana.[1]
En este apartado entrarán en juego conceptos clave que después nos abrirán a una mejor comprensión del fenómeno de la comunicación. Estos conceptos son: comunión, comunicación y persona.
En su afán por religarse a Dios, de donde salió, el hombre ha hecho múltiples intentos para ascender a Dios (religiones ascendentes) pero en nuestra religión encontramos que es Dios quien se revela al hombre y le dice su nombre “Yo soy.”
La gran novedad de la religión judeo-cristiana: Dios viene al hombre, nos abre a todo un panorama de revelación en el que Dios se revela no como un ser individual, sino como un ser comunitario: Padre, Hijo y Espíritu Santo[2]en perfecta comunidad. El catecismo de la Iglesia Católica nos dice que "La Trinidad es una. No confesamos tres dioses, sino un solo Dios en tres personas... las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios."[3]
Entramos en el misterio ( no entendido como algo inexorable, sino como lo maravilloso y fascinante) un solo Dios, tres personas distintas en perfecta comunión. Esta unidad reside en la comunión que se da entre ellas y la comunión sólo se da entre seres personales porque son estos los que pueden unirse, donarse y recibirse, existir unos con otros y ser unos para con otros.[4] Sin embargo esta unidad no suprime las diferencias entre las tres personas sino que las pide puesto que la común-unión supone unidad con otros desde la íntima realidad de un punto que es irrepetible y que diferencia a las personas mismas. Esto es así porque del conocer otro ser personal distinto brota la donación y la entrega, el deseo de querer ser para el otro.
Esto lo pone de manifiesto la Trinidad, en donde cada persona vive en las otras por la presencia que el amor hace posible que el amado y el amante estén uno dentro del otro.
Persona, comunión y comunicación llegan a un grado máximo en Dios, porque es quien tiene la perfecta unidad que se da entre personas que comunican todo su ser personal y entonces decimos que Dios es amor, fuerza infinita de autodonación.
El Padre comunica toda su riqueza vital al Hijo en un solo acto eterno e increado "en el principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios y la Palabra era Dios" (Jn 1,1), esta Palabra verdadera y única que expresa lo que el Padre es y que también es Palabra eficaz que hace lo que dice. Esta palabra tiende a volver al Padre, es Palabra para la comunión y la realiza eficazmente de modo que esta comunión es el mismo Espíritu Santo, que personifica la comunicación y sella la total unidad. La Santísima Trinidad es un proceso de comunicación y de relación permanente entre las tres divinas personas.
Ahora esperamos que esté más claro por qué decimos que es la Trinidad Santísima el fundamento doctrinal de la teología de la comunicación, sencillamente porque en ella es donde la comunicación se personifica en una de las tres personas que se encuentran en perfecta comunión. Porque en ella se realiza plenamente el fenómeno comunicación, comunión y la realidad personal.
Con los elementos mencionados podemos decir que persona es un ser que se comunica, no sólo capaz de comunicarse porque un individuo aislado no es persona porque no está compartiendo o poniendo en común nada de sí. De esto deducimos que al negarle a alguien la libertad de expresión se le está negando su ser personal porque no se le permite comunicarse, mostrarse, donarse y recibir.
Por comunicación podemos entender el acto entre personas que se unen, se donan y reciben, el acto por el que se existe unos para con otros y se es para los otros. La comunión queda entonces como la comunicación profunda del ser personal que se revela a otro, se muestra como es y quiere encontrar a otros como son... donación y entrega.[5]
La Santísima Trinidad evidencia que el objetivo de la comunicación es la comunión entre las personas y por tanto todo lo que no favorezca la comunión debe ser excluido de los procesos de comunicación, tal como la mentira, el error, los antivalores, las ideologías torcidas, pro la razón de que todo hombre quiere ser feliz y la felicidad se logra en el clima del amor que sólo es alcanzado al vivir en la unidad, fruto de la comunión.
--------------------------------------------------------------------------------
[1] Cf. Puebla 182 y ÁNGEL BENITO. Diccionario de... . Voz: Teología de la comunicación.
[2] Cf. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. Ética en las Comunicaciones Sociales. 3
[3] Catecismo de la Iglesia Católica. 253
[4] Cf. ÁNGEL BENITO. Diccionario de... y ANTONCICH RICARDO Las Proyecciones de la Comunión.
[5] ANTONCICH RICARDO. Las Proyecciones...
|