Perdonar.
Fuente: www.mensajespanyvida.org
En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: "Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces? " Jesús le contestó: " No sólo siete, sino hasta setenta veces siete".
Entonces Jesús les dijo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda.
El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: `Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda. Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: 'Págame lo que me debes'. El compañero se le arrodilló y le rogaba: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en lacárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: 'Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste.
¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?' Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano". Sn Mt 18,21-35
Todos tenemos en nuestras vidas ejemplos, y muy buenos, sobre lo que podríamos llamar "una copia fiel" a este relato. Errores que hemos cometido y que de los cuales nos hemos arrepentido delante de Dios por quien hemos sido perdonados, y al mismo tiempo tenemos personas o situaciones que nos han ofendido, y muy profundamente en muchos casos, que no hemos podido perdonar.
¿Y acaso somos alguien para juzgar? ¿No nos habremos dejado llevar por la ira y el orgullo? Mas si Dios nos perdona siempre que vea nuestro corazón arrepentido, ¿por qué dudamos nosotros en perdonar?
Y es que perdonar es un GRAN beneficio para todos, pues cuando no perdonamos echamos una pesada carga a nuestra vida la cual empezamos a llevar a cuestas y que no es necesario llevarla.¿No es hora ya de perdonar y ser libre? El juicio es de Dios, deja ya esa pesada carga y sigue tu camino.
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